Después de las sentencias en Cataluña, es cuestión de tiempo que los tribunales condenen, incluso por vía penal, a directores de centros y obliguen al Govern a asegurarse de que los proyectos lingüísticos de los centros no sean de inmersión total y obligatoria.
Sucesos como los de Canet del Mar, de acoso a quienes reclaman sus derechos y de enfrentamientos entre familias, pueden, y no deben, reproducirseen Baleares.
Palma, 10 de 12 de 2021
