Mostrando entradas con la etiqueta género. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta género. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de marzo de 2018

Feminismo de género (Archipiélago Orwell)

Por Carlos Serra. 

El Mundo, 12 de marzo de 2018


    La denominada Ley de violencia de género de 2004 otorga presunción de veracidad a la mujer que denuncia malos tratos, mientras que al hombre que es acusado de ese delito se le concede presunción de culpabilidad. Esto significa que la mujer puede acusar sin pruebas y conseguir automáticamente la detención del varón acusado. Por el contrario, las denuncias de varones a mujeres por idéntico delito suelen archivarse o demorarse indefinidamente en el limbo administrativo. La custodia de los hijos menores de 7 años se concede automáticamente a la madre. En caso de hijos menores de 3 años, el régimen de visitas para el padre no incluye la pernocta. En las penas por violencia de género se elimina el tercer grado sólo para los hombres. La tipificación de delito por violencia de género ejercida por el varón se convierte en falta cuando quien ejerce violencia es la mujer, lo que implica cárcel sólo en el primer caso. En las sentencias por idénticos delitos penales, los hombres cumplen el doble de condena. Ante un Tribunal especial para la violencia de género, el varón acusado tendrá que invertir la carga de la prueba, es decir, demostrar que es inocente, mientras que, en la circunstancia inversa, corresponderá al varón demostrar la culpabilidad de la mujer a la que acusa.

Artículo completo

miércoles, 28 de febrero de 2018

Adoctrinamento sexual (Archipiélago Orwell)

Por Carlos Serra

El Mundo 26 de marzo de 2018



Amb tots els sentits es el nuevo programa de ingeniería social con el que la Consejería de Educación balear pretende adoctrinar sexualmente a los niños a partir de los 10 años de edad. Dicho programa asume la tesis medular de la ideología de género según la cual nuestra identidad sexual es una construcción social independiente de nuestras raíces biológicas. Así, hombres y mujeres han sido encasillados históricamente en determinados roles sociales impuestos desde la cuna y certificados en nuestra partida de nacimiento.

Artículo completo